{"id":282,"date":"2001-10-01T12:57:55","date_gmt":"2001-10-01T11:57:55","guid":{"rendered":"http:\/\/alasdeleyre.com\/?p=282"},"modified":"2011-04-10T12:59:48","modified_gmt":"2011-04-10T11:59:48","slug":"xii-concentracion-de-belagua-inigo-arizaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alasdeleyre.com\/?p=282","title":{"rendered":"XII Concentraci\u00f3n de Belagua. I\u00f1igo Arizaga"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \"><font color=\"#3333FF\">CONCENTRACI&Oacute;N DE BELAGUA., por&nbsp;<a href=\"mailto:inygo@robotiker.es\">I&ntilde;igo Arizaga<\/a><\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \"><b>La Magia del Oto&ntilde;o en Pirineos Cierra la Temporada de Vuelo en el Norte.<\/b><\/span><\/p>\n<table border=\"0\" height=\"352\" width=\"65%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"50%\">\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \"><font color=\"#0000FF\">Ez duk eremu hauetan aingeru zerutarrik,<br \/>\n\t\t\t\t\tOtsaburu zakur anaikorra ez bezterik,<br \/>\n\t\t\t\t\tNork lehunduko dik, bada, hire nahigabea,<br \/>\n\t\t\t\t\tGure lur gozoak ez ezik.<\/font><\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \"><font color=\"#0000FF\">(No hay por estos parajes ning&uacute;n &aacute;ngel celestial,<br \/>\n\t\t\t\t\tsin m&aacute;s compa&ntilde;&iacute;a que el fiel perro Otsaburu,<br \/>\n\t\t\t\t\t&iquest;qui&eacute;n mitigar&aacute;, pues, el dolor de tu coraz&oacute;n,<br \/>\n\t\t\t\t\tsi no es la dulzura de nuestra tierra?)<\/font><\/span><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"50%\"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"400\" src=\"http:\/\/www.alasdeleyre.com\/viejo\/Liga%20Norte\/2001\/coment\/1_wing%20over.jpg\" width=\"300\" \/><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify; \"><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">&nbsp;S&aacute;bado a las diez de la ma&ntilde;ana: bostezo mientras hago girar el volante del coche para tomar el cruce de Sig&uuml;&eacute;s, y adentrarme en el valle del Roncal. Tras recorrer algunos kil&oacute;metros por el valle, el paisaje se torna pirenaico. La naturaleza ha pasado una hoja m&aacute;s en su calendario particular, y pese al d&iacute;a gris, la fotograf&iacute;a de octubre es especialmente bella: los &aacute;lamos se han vuelto amarillos y los arces y robles americanos han adquirido un rojo intenso dif&iacute;cil de creer. Los madro&ntilde;os inclinan hacia la carretera sus ramas repletas de frutos colorados, como ofreci&eacute;ndolos al viajero. En las laderas, el interminable hayedo ofrece una variedad de tonalidades infinita: mientras los &aacute;rboles que crecen cerca del fondo del valle permanecen a&uacute;n verdes, los m&aacute;s altos han perdido ya las hojas, y en medio se despliega en franjas una gama completa de ocres.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Voy cruzando uno a uno varios pueblos peque&ntilde;os de casas apretadas y tejados muy inclinados de pizarra negra: Salvatierra, Burgi, Roncal, Urzainqui&#8230; hasta llegar a Isaba, donde comienza el valle de Belagua. Como todos los a&ntilde;os, la temporada de vuelo se cierra con la concentraci&oacute;n de Belagua, una cita a la que siempre resulta grato acudir. A las afueras del pueblo observo la se&ntilde;al del cruce que indica el camino a Ust&aacute;rroz y Ochagav&iacute;a, puerta de la selva de Irati, el mayor bosque de hayas de Europa. Por el camino queda Izalzu, cuna de Gartxot, bardo que fuera perseguido por cantar hace m&aacute;s de mil a&ntilde;os la derrota del rey Carlomagno ante las tribus vascas de estas tierras, ocurrida muy cerca, junto al puerto de Iba&ntilde;eta en Roncesvalles. Todav&iacute;a hoy, cuando en los meses de octubre y de noviembre sopla el viento del norte, cuando las palomas deciden abandonar el pa&iacute;s, se puede o&iacute;r un gemido t&eacute;trico que se parece extra&ntilde;amente al de un hombre. Los monta&ntilde;eros navarros dicen que es el alma de Gartxot. El oto&ntilde;o es m&aacute;gico en el Pirineo de Navarra.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Pero hay que abandonar esta carretera y seguir hacia el norte, camino de Francia. La carretera asciende por el fondo del valle serpenteando junto a un r&iacute;o flanqueado por altos riscos calizos. Es el tramo final del trayecto y el paisaje hace que merezca la pena no apresurarse. Tengo que parar el coche y esperar a que dos yeguas y un potro crucen la carretera delante de m&iacute;. No se apresuran, se lo toman con calma, a su ritmo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Finalmente, el valle se ensancha, las paredes se alejan y dejan espacio a un amplio valle cubierto por verdes praderas. Es el lugar de la cita, la parte final de valle de Belagua. La carretera sigue avanzando entre las praderas, pasa junto al aterrizaje y contin&uacute;a hacia el fondo del valle. Pero en lugar de alcanzarlo, da media vuelta y comienza a subir por la ladera norte, describe una serie de amplios zig-zags y finalmente alcanza la parte alta de la ladera, una zona con unas vistas inmejorables sobre el valle, en donde se encuentra el despegue, junto a la misma carretera.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Detengo el coche en el punto en el que la carretera gira sobre s&iacute; misma antes de atacar el puerto que lleva al despegue. Es el Rinc&oacute;n de Belagua, en donde he quedado con &Iacute;&ntilde;igo Red&iacute;n (er Xino), el encargado de organizar la reuni&oacute;n. Hace tiempo que ya ha llegado, y lo encuentro nervioso. El d&iacute;a se presenta gris, est&aacute; lloviznando y teme que acuda muy poca gente a la cita, dej&aacute;ndonos con una gran cantidad de comida de sobra. Le tranquilizo: la gente no viene a Belagua &uacute;nicamente a volar. Todo el mundo siente el especial encanto de lugar, y por eso, y pese al mal tiempo, siempre acabamos junt&aacute;ndonos un mont&oacute;n de gente. Adem&aacute;s, es una concentraci&oacute;n en la que empieza a pesar la tradici&oacute;n, ya que se organiz&oacute; por primera vez en el a&ntilde;o 1989.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Mientras esperamos, abrimos una garrafa de ese brebaje infernal, que er Xino se empe&ntilde;a en llamar vino y con el que a&ntilde;o tras a&ntilde;o intenta deshacerse de sus competidores en la Liga Norte. Como suele ocurrir en estos casos, el hecho de servir vino parece surtir el efecto de atraer a la gente. Al rato ya estamos un corrillo de pilotos riendo con un vaso en la mano. El carb&oacute;n no tarda en chisporrotear bajo las parrillas, mientras cada vez m&aacute;s gente se va sumando a la reuni&oacute;n. El olor del chorizo asado termina de obrar el prodigio, y para la hora de comer el Rinc&oacute;n de Belagua ya parece una romer&iacute;a.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Poco a poco las nubes van qued&aacute;ndose altas, y en los ratos que deja de lloviznar se ven algunos parapentes hacer descensos hacia el valle, captando toda la atenci&oacute;n de los pilotos. &iquest;Toda? &iexcl;No! A&uacute;n levantan m&aacute;s expectaci&oacute;n la panceta, las costillas y las sardinas asadas. Despu&eacute;s del postre y quiz&aacute;s m&aacute;s vino de la cuenta, la tarde ha quedado bastante bonita. Algunos empiezan a organizarse en furgonetas para subir al despegue, por lo que los m&aacute;s rezagados engullimos nuestro &uacute;ltimo trozo de T&iacute;a Mildred y nos colamos en el primer coche en el que nos admiten.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">El despegue se encuentra subiendo el puerto, aproximadamente 1 km antes del refugio de monta&ntilde;a de Belagua, junto a la carretera. Desde aqu&iacute; se domina todo el valle, y el paisaje corta el hipo. El viento sopla flojo del sur: est&aacute; perfecto. Al cabo de un rato se respira el mismo bullicio en el aire que hace un momento junto a las parrillas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Volar en Belagua es muy f&aacute;cil. Se despega en una campa inclinada de hierba que al cabo de unos 100 metros conduce a los riscos que constituyen la ladera norte del valle. Se puede remontar en din&aacute;mica todo el valle, mucho m&aacute;s all&aacute; del punto en el que la carretera abandona el fondo del valle para ascender por el puerto. Las vistas son espectaculares: se vuela sobre paredes verticales de piedra caliza, cruzadas por profundos ca&ntilde;ones. La base de las paredes reposa sobre laderas menos empinadas ocupadas por tupidos bosques de hayas, que descienden hasta el fondo del ancho valle cubierto de praderas, por el que discurre el r&iacute;o Belagua.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Por encima de los riscos, la monta&ntilde;a se toma un descanso en una amplia meseta en la que se encuentran el refugio de Belagua y los bosques de Ezkilzarra, y m&aacute;s adelante vuelve a ascender hasta las cimas herbosas de Lakora, de algo m&aacute;s de 1.800 metros de altura. Volando hacia el fondo del valle, las crestas se van haciendo cada vez m&aacute;s altas, hasta llegar a Lapazarra, de 1777 metros de altura, en donde se cierra el valle. Desde aqu&iacute; no es raro ver reba&ntilde;os de rebecos huyendo bajo la sombra de nuestras velas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Todo este trayecto puede realizarse en din&aacute;mico normalmente muy laminar, al alcance de todo tipo de pilotos. Los m&aacute;s avanzados pueden probar a girar t&eacute;rmicas y remontar hasta Lakora o a animarse a intentar la transici&oacute;n del valle y cruzar al Txamantxoia.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Todos disfrutamos del paisaje, del vuelo y del buen ambiente, y hacemos apetito para la cena que tendr&aacute; lugar en el refugio de monta&ntilde;a. Despu&eacute;s del sorteo de regalos, hay algunos que se animan a bajar hasta Isaba atra&iacute;dos por la promesa de una noche que no suele defraudar. Otros nos quedamos a charlar fuera del refugio. La noche oto&ntilde;al es fresca en los Pirineos, y hacemos un corro con las furgonetas para resguardarnos, como en las pel&iacute;culas del oeste. Alguien saca una botella y las historias no tardan en fluir: la temporada ha sido larga y hay muchas cosas que contar. Las velas llevan un buen rato guardadas en sus bolsas, y tal vez tarden ya muchos d&iacute;as en volver a salir, pero los corazones siguen volando a&uacute;n sobre los riscos de Belagua&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">&iquest;Y SI NO SE PUEDE VOLAR?<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Si la climatolog&iacute;a no permite volar en Belagua tenemos algunas opciones.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">&#8211; Si el viento est&aacute; norte, podemos terminar de subir por el puerto de Belagua y descender hacia Francia pasando las pistas de esqu&iacute; de Arette, entrar en el Vall&eacute;e d&acute;Aspe y remontarlo hasta Accous, en donde encontraremos una excelente zona de vuelo a norte.<br \/>\n\t&#8211; Si el viento est&aacute; sur, pero no se puede volar en Belagua, podemos descender por el valle del Roncal y continuar hacia la sierra de Leire (Arangoiti), con magn&iacute;ficos vuelos t&eacute;rmicos, y en donde incluso se ha organizado alguna prueba de la Liga Nacional.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">NO ME APETECE VOLAR, Y QUIERO APROVECHAR PARA HACER PUNTOS CON MI NOVIA.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Enhorabuena, has dado con el lugar adecuado. La oferta tur&iacute;stica en los alrededores de Belagua es tan extensa y tan atractiva que cuesta trabajo quedarse con lo justo para un resumen.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Belagua es una zona muy frecuentada por monta&ntilde;eros. Podemos probar ascensiones sencillas, como Lakora (partiendo del mismo despegue) o animarnos a una excursi&oacute;n m&aacute;s larga a la Mesa de Los Tres Reyes o al Anie, de m&aacute;s de 2.500 metros de altitud. Si simplemente queremos pasear, son muy recomendables los senderos que se adentran en el bosque de Ezkilzarra, junto al refugio. Si cogemos el coche, podemos pasar a Francia, hasta Larrau, y caminar por las gargantas de Kakueta y Holzarte, de las m&aacute;s espectaculares de todo el Pirineo, y que habremos divisado desde el aire si hemos volado y tomado un poco de altura.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Si el tiempo se ha cabreado en la monta&ntilde;a, quiz&aacute;s convenga salirse un poco hacia el sur, donde seguramente estar&aacute; algo m&aacute;s apaciguado. Pero no deberemos marcharnos sin antes probar las migas de pastor en la venta de Juan Pito, un kil&oacute;metro o dos antes del despegue. Tambi&eacute;n deber&iacute;amos pedir una trucha a la navarra o un buen plato de caza en cualquiera de los pueblos del valle, y llevarnos un queso del Roncal, hecho con leche de oveja y que suele estar bastante curado, fuerte.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Ya fuera del valle del Roncal, en el Monasterio de Leire se puede visitar la cripta con m&aacute;s personalidad de todo el rom&aacute;nico pirenaico, y podremos acudir a uno de los &uacute;ltimos reductos en los que todav&iacute;a se escucha orar en Gregoriano a los monjes Benedictinos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">ALOJAMIENTOS<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">Como la oferta tur&iacute;stica es muy amplia, tambi&eacute;n lo es la oferta de alojamientos. Se puede optar por dormir en literas en el mismo refugio de monta&ntilde;a de Belagua (948-224324), lo m&aacute;s cerca del despegue. Sin salir del valle de Belagua encontraremos bungalows en el camping de Asolaze y tenemos albergues en Isaba (Oxanea) y Urzainqui (Akerbeltz). En Isaba hay gran cantidad de hostales y alg&uacute;n hotel pero es necesario llamar con antelaci&oacute;n, porque la ocupaci&oacute;n suele ser muy alta.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; \">La posibilidad de alquilar una casa rural es muy atractiva. Si nos movemos con suficiente antelaci&oacute;n a nuestro viaje y buscamos un poco, encontraremos caserones centenarios totalmente renovados en lugares que dif&iacute;cilmente olvidaremos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alasdeleyre.com\/viejo\/Archivos\/fotos\/Belagua2001\/Belagua.html\" target=\"_blank\">Aqu&iacute; est&aacute;n las fotos<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; CONCENTRACI&Oacute;N DE BELAGUA., por&nbsp;I&ntilde;igo Arizaga La Magia del Oto&ntilde;o en Pirineos Cierra la Temporada de Vuelo en el Norte. Ez duk eremu hauetan aingeru zerutarrik, Otsaburu zakur anaikorra ez bezterik, Nork lehunduko dik, bada, hire nahigabea, Gure lur gozoak ez ezik. 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