Ioar 9 Julio 2006.Iñigo Redín

Escrito el 9th julio 2006 por AlasDeLeyre en Cronicas, LIGA NORTE

Hoy sí, la cosa está más clara de norte. Lo cual, es un alivio, ya que, sin duda, no íbamos a subir a la sur. 

La rapelada augura un día flojillo, con nubes altas que nos taparán el sol, y vientos de nordeste, que, por la tarde, rolarán a noroeste.

Ya antes de subir, la prueba está decidida. Haremos la prueba reina de Ioar. Baliza en Lagrán, a 21 km hacia el oeste, vuelta a la ermita de Ibernalo, justo bajo el despegue, y gol en las piscinas. ¡Ojo!, con un radio de 400 metros.
De nuevo la prueba será cronometrada.

Hoy sí que está de norte desde el principio. Sin embargo, no vemos que los buitres triunfen mucho. Y la cosa no anima mucho a despegar.
No importa, conocemos la zona, y sabemos que tira bien, aunque sea un poco tarde. Así que, a esperar…

La prueba tiene un inicio de crono en un radio del despegue, 1 km. Cuando se sobrepase esa línea por última vez, comienza el tiempo. Así que, todo el tiempo que uno espere en el despegue, para coger altura, será bueno. Digo esto, porque sé de uno, que el año pasado metió la pata por no tenerlo en cuenta.

Una vez más, fue Ramón uno de los primeros en despegar. Miguel, cuando Ramón ya se ha escapado de la zona del despegue, sale a por él. Sin duda, a resarcirse de su resultado del día anterior.
Luego vamos Akitxo y yo (y más gente, por supuesto).

Como es tradición, los primeros kilómetros con el culo prieto. A escasos 200 metros del duro suelo, sigo con rumbo fijo a la térmica del pueblo de Cabredo, aunque, la verdad, no tengo muy claro que vaya a legar. Así que, cualquier cerillo del camino es girado como si fuese el último.

A lo lejos veo a Ramón, que se escapa, y ya está abordando el salto a Lapoblación. Le veo muy bajo, pero parece que no cae, e, incluso, sube.

La térmica de Cabredo es buena, cojo unos 1700, y veo cómo vienen hacia mí Akitxo y Robert con más gente.
Les dejo en la térmica subiendo, venían de abajo, y voy derecho al Puerto de Bernedo, al monte de Lapoblación, que está en el lado este de la carretera del puerto. Conmigo viene el bravo argentino, Marcelo.

Mientras, por delante, yacía el parapente de Miguel, en el suelo. Había escogido ir por el llano para cruzar esta zona complicadilla, y no había triunfado.

Marcelo se había abierto un poco más al norte que yo, buscando una térmica en el pueblo de Marañón. De cualquier manera, atrapamos a Ramón, que venía trincando desde el suelo, en la peña de Lapoblación.

Ahí estamos un rato los tres, intentando coger algo de altura para cruzar el barranco del Puerto de Bernedo.
Más que nada, porque quedarse en medio suponía no tener aterrizajes (bueno, había algo que parecía un aterrizaje), y tenía pinta de haber una pateada terrible.
Así que los tres, fuimos batante cautos.

¿Los tres?, no, ni de coña!!!
Primero fue Ramón, que con una mierdecilla de altura se atreve a cruzar el barranco, en busca de los trigales que hay al otro lado (por si había que pinchar allí). Según él, llegaba de sobra. A ver quién se lo rebate, porque, en efecto, llegó. Y, de sobra. De sobra porque no aterrizó, pero seguro que tenía agujetas en el culo después de esa transición.

Marcelo y yo hacemos un intento. No me fío, y me doy al vuelta. Marcelo va un poco más bajo que yo, y llega a un punto en el que no tiene marcha atrás.
Tendrá que trincar (cosa que se ve muy difícil) o aterrizar en esa zona.
Se ve un campo en donde puede aterrizar. Aterriza, desenreda la vela (cortando con su machete las matas), y empieza su odisea. 
Por cierto, para que conste, Marcelo aterrizó en el Regajo de Roñés, en la zona de la Comunería (se ve muy bien en el track si usáis un mapa de SIGPAC).

A todo esto, mientras Ramón nos tomaba la delantera, una legión de parapentes llega a la zona en donde yo estaba (cobardemente). Entre ellos, Akitxo y Robert.

Akitxo, tal como llega, consigue un unillo que le lleva a la parte alta de la cresta, y cruza rapidamente el puerto, por arriba, por el collado.
Yo aún hago otro intento de cruzar, y, de nuevo, vuelvo con el rabo entre las piernas. 
Finalmente, Robert y yo nos escapamos. Primero me adelanto yo, y, después, vendría él. Aquí empezaría nuestra carrera particular (relativa, ya que depende del crono) 
Cabe destacar que por ahí estaba Víctor, que, como todo Blas, estaba intentando remontar para escaparse.

Una vez ganada la cresta, todo es gratis. Casi no hace falta girar. Aunque, bien sabemos que, para hacer la baliza de Lagrán habrá que trincar algo, porque hay que abrirse al valle.

Ramón hace la baliza en primera posición. Tras él, Akitxo, y, a una buena distancia, Robert y yo, casi a la vez, tras un recorrido en el que alternábamos nuestras posiciones.

De la vuelta no hay mucho que decir, salvo que, una vez conseguidos unos metros al volver de Lagrán, es realmente fácil y rápida. 
Cuando los primeros, Akitxo y Ramón, pasan sobre el puerto de Bernedo, Marcelo sigue guerreando por ahí. Akitxo atrapa a Ramón justo después, a la altura de Marañón. 
Ramón, precisamente, nos avisa por radio que es muy fácil cruzar el puerto a la vuelta, así que Robert y yo, de carreras, no nos molestamos en trincar mucho.

Cuando nosotros llegamos al puerto, más de una hora después de la ida, Víctor sigue ahí, sólo, intentando remontar. Le digo que con la altura que tiene, ya pasa sin problema. Y, curiosamente, va y se fía. Luego aterrizaría en Lagrán, y quedaría quinto en la manga (sólo 7 pasamos el puerto).

Por delante, en el tramo final hacia la última baliza, la de la ermita de Ibernalo, Akitxo se escapa de Ramón. Ambos hacen la baliza, y llegan a gol sin mayor historia, llegando Akitxo 5 minutos antes que Ramón, aunque serían 14 según el crono.

En el tramo final, camino de Ibernalo, Robert se me escapa un poco. Esto ya lo he vivido antes, así que voy de listillo, y como sé que la zona que nos queda tira mucho (más aún con más calor), me la juego, y no giro nada de nada.
Búho, por radio, nos dice que el tramo final es con viento en contra, que aseguremos altura en la ermita.
Yo no pienso hacer caso, me la jugaré, porque siempre ha tirado mucho la zona que hay entre la ermita y el gol en las piscinas. Aunque, en otras ocasiones, ese gol es de 1000 metros de radio, y hoy es de 400.

Voy detrás de Robert, y, ¡oh, la lá!, veo que se para a trincar. Tengo 300 metros de desnivel para hacer 2,5 km, y con un viento en contra de unos 20 km/h. La cosa va a estar complicadilla, ¿no? 
¡Qué importa!, si la cago, pues cagada, y ya está.
Me piro. Paso sobre Santa Cruz con 200 metros, me faltan 1,3 km. ¿Llegaré?. Piso el acelerador, pero, lo suelto cuando hay ascendencias que me echan una mano, voy cabalgando.
Finalmente aterrizo a 370 m de gol, o sea, ¡¡¡en gol!!!

Robert, me imagino, estará rabiando al verme. Le oigo que pregunta por radio si he hecho o no gol. Yo mismo le respondo: "chincha, chincha, he llegadooo".

Finalmente le sacaría poco más de 4 minutos. Que, en realidad, no me ponían por delante de él, sino más cerca por detrás, ya que me sacó 4 minutos en la clasificación de la manga.
Ramón me sacó 1 minuto, aterrizando 9 antes.
Cosas de las mangas con cronómetro individual.

Al final, otro día bueno, 42 km con un día que no era para tirar cohetes, pero se puso la manga perfecta.
Mucha gente pinchada en la parte este del Puerto de Bernedo, y 3 pilotos más, Víctor, Ongi y Miguel, que pasaron el puerto, e hicieron más de 11 km. Y Akitxo, como nos dijo por radio, al fin, ganaría una manga de Liga Norte.

¡Ah!, ¡coño!, ¿y Marcelo?, que lo hemos dejado en el barranco. Yo me fui a casa, y él seguía sin aparecer. Al final, contactaron con él, y le rescataron. Sólo estuvo 4 horas pateando la zona. Su machete, para el arrastre, ya que, según sus propias palabras, lo tuvo que utilizar para abrirse paso entre las zarzas de 2 metros.
Anda que no hemos echado risas. A ver si se anima y nos escribe unas líneas aquí también.

Pues nada, otra vez más y mejor.

 

Íñigo Redín

Ioar 8 Julio 2006.Iñigo Redín

Escrito el 8th julio 2006 por AlasDeLeyre en Cronicas, LIGA NORTE

 

 

 

De nuevo en Ioar. Tras los logros de Búho con los todo terrenos, una vez más, nos arriesgamos y venimos a volar aquí. ¿Por qué?, pues porque a pesar de las incomodidades, es una zona que nunca falla. De hecho, las pocas veces que no hemos volado, ha sido por vagancia nuestra (para no subir al despegue sur). 
Además, el amigo Búho había conseguido coches y conductores, tanto para subirnos al despegue, como para la recogida.
El resto, ya se aprenderá con la experiencia…

La previsión no pintaba mal, según Rappel. Lo único, que no quedaba muy claro de dónde iba a venir el viento.
En caso de venir de sur, estaba previsto despegar de un lugar "nuevo", al oeste de las antenas. 
Parte de los pilotos subieron (por orden, desde el campo de fútbol, en todoterrenos). Sin embargo, el despegue no gustó mucho, así que, en vista de que no había viento, decidimos bajar al despegue habitual de norte.

Cuando llegamos, el típico toreo. Entraba de atrás. Aunque suave; siempre molesta, ¿no?.

Se decidió la prueba. Un gol lejos, hacia el sureste, confiando en que, en el Valle del Ebro, soplase algo de noroeste.
La prueba era: baliza en Cabredo, a 7 km del despegue, y, desde ahí, gol en Andosilla, a 48 km, totalizando 54,5 km.

Tuvimos que poner la salida cronometrada, como también es tradición aquí. La carrera empezaba al hacer la baliza de Cabredo, mejor dicho, al salir de la baliza.

El primero en salir de la zona del despegue: Ramón. Seguramente él no quería salir tan rápido, pero no tuvo más remedio, al quedarse algo bajo. Tras él, Iván y Akitxo. 
Todo el mundo circula con mucha precaución (excepto Ramón). De momento el techo no es muy alto, y nadie se fía. Más de uno se quedó tirado en la primera parte de la prueba, antes de hacer la baliza de Cabredo.

Ramón es el primero en hacer la baliza, con bastante distancia sobre el resto, aunque, com decía antes, al ser cronometrada, esto no importa, ya que el tiempo se cuenta al salir de la baliza, no del despegue. 
Robert está a punto de pinchar, teniéndose que escapar hacia el norte. Sale del mismísimo suelo (90 metros sobre la tierra ardiente), y se escapa.
Mientras, Paco sigue en el despegue, con pocas ganas…

Ramón se ha entretenido algo intentando trincar, así que Akitxo e Iván le adelantan.
Por fin, Paco se atreve a slair de la zona del despegue.

Cuando Robert y Paco hacen la baliza, los primeros ya se han cruzado toda la Sierra de Codés. Todos procurábamos ir por la cara sur, aprovechando la insolación y el escaso viento que había (ligerísimo del nordeste).

Yo hice la baliza con Marcelo. En esta baliza suele haber una térmica, y, en efecto, allí estaba (no la hicimos muy sobrados tampoco).
Ambos salimos de la baliza a la vez, con unos 1.700 metros. Aunque él se tiró a las crestas del sur, sobre Aguilar de Codés, y yo preferí mantenerme en la seguidad de las paredes de la Sierra de Codés.
Tanto Robert como Paco, escogieron la "ruta del sur", la ruta directa a la baliza. Cabe destacar que, por esta zona, Robert hizo el techo del día, llegó casi a 2.900 metros. Algo que yo ni olí en todo el vuelo. 
Entretanto, Iván se escaba ya de la sierra, con unos nada despreciables 2.500 metros, partiendo desde el extremo oriental. Con él, por detrás Akitxo, con 200 metros menos, y un poco después, Ramón, que sale de la sierra sin llegar hasta el final.

Cuando iba yo tranquilamente sobre la cresta, tuve unos meneos rarillos, que me obligaron a escoger una vertiente, al quedarme bajo. Me desvié a la cara norte (me daba más seguridad, porque aún había gente volando por ahí).
En un momento dado se me planteó la duda de si seguía por la norte hasta el despegue, o aprovechaba el collado al este del Ioar para pasar a la sur. Tomé esta segunda opción, pasando muy bajo por el collado, pero, como no había viento… Aunque, eso sí, pasé justo, muy pero que muy justo: ¡¡¡20 metros!!!
Cuando gané la cara sur, por la zona del despegue sur, tardé un poco en remontar, pero, al final, un buen pepino me puso a 2300 metros, altura que creí suficiente para escaparme de la sierra.

Hacia el gol, a lo lejos (aunque no debía ser muy lejos, ya que mi vista de lince me permitía verlos), veía a Akitxo y Ramón. Iván ya se había pirado.

El día era de los que me gustan, de "cansa-almas", girarlo todo, y asegurar techos. Lo importante, para mí, era llegar, no llegar pronto.
Al salir de la sierra, comienza un nuevo vuelo, de llano. Estábamos en "Piedrahita", sin viento, y con menos techo, pero era un vuelo cómodo.

Como era bastante tarde, era buena hora para volar por un llano sobrecalentado (abajo hacía unos 34 grados). Así que me puse el chip de vuelo en llano, y fui en busca de pueblos, y zonas en las que, los libros, dicen que hay térmicas. Más que nada porque estaba más solo que la una.

Yo atrapaba a Akitxo y Ramón, pero éstos me dejaban atrás siempre, porque siempre les pillaba tarde, cuando ellos se escapaban de la térmica
Un poco más al sur transitaban Paco, primero, y Robert.

Iván va solo en cabeza, con una buena ventaja sobre el resto, camino de Sesma.
Akitxo, y Ramón, casi conmigo, pero más altos, pasan algo al oeste de Los Arcos, aunque yo decido irme sobre el pueblo, ya que no tengo mucha altura. Y consigo trincar algo que me saca de la zona. Eso sí, ese algo era realmente flojo.

Todos seguimos una línea. Unos, la línea del suelo, la carretera. Mientras que los otros siguen la línea recta del GPS, desde la mismísima baliza.

Iván, poseso, va hacia Sesma, buscando los aires calientes del pueblo. Al ver que no funciona, sigue el correueblos, con destino a Lodosa
A estas alturas, por detrás, vamos los tres mosqueteros (Akitxo, Ramón y yo), y, ahora sí, estamos los tres juntos. Ramón me grita algo girando una térmica: -"Estoy sin variooooooooo". Jodé, con el tío, sin vario y sigue aquí. Desde entonces, Ramón sería mi sombra (la mía, porque Akitxo se nos escapa).
Giramos mucho, mucho, intentando asegurar un escaso techo. Akitxo no tiene la paciencia suficiente, y se escapa hacia Sesma antes que nosotros. Nosotros aún trincaríamos unos 250 metros más que él.
Los cuales nos sirvieron para llegar a Sesma mas holgados, y, además, teniendo a Akitxo por delante, para ver si se subia en algún lado.
Lo que conseguimos ver, al menos desde nuestra perspectiva, era cómo se arrastraba, de campo en campo, buscando tractores, paja, casas, lo que sea, que le diera un impulso hacia arriba.

Por el sur, los otros tres, Iván, Paco y Robert estaban pinchando, a unos 8 km del gol.

Aquí me había destacado un poco de Ramón, al no poder girar él bien las térmicas (el varioooo), y le llevaba unos metros de altura de diferencia.
Pasamos Sesma, en busca de una zona de monte oscuro que hay al este, y que continúa, por cierto, casi hasta el gol.
Y sí, ¡funciona!. Hago el techo, unos 2100, distanciándome bastante de Ramón, que giraba con el gps. Por debajo veo que Akitxo también ha venido a esta térmica, aunque creo que llegaría demasiado tarde.

Al final, me escapo de esa útima térmica, que, con un planeo de 14 km me pondría en el gol. Por detrás llega también Ramón, que, ha cubierto los últimos 30 km sin vario. Nada mal, ¿no?
Akitxo se quedaría en Carcar, a escasos 2,5 km de gol (tenía un radio de 1 km).

 

Saqué media hora a Ramón, según el crono, ya que él hizo mucho antes el inicio de carrera. Al gol llegué 7 minutos antes que Ramón. Él, a las 19:24, y el gol se cerraba a las 19:30. ¡Ufff!, ¡por los pelos!

Un dia estupendo. Muy cómodo para volar, y muy fácil (me refiero al viento). 
Creo que es la primera vez que vuelo en el valle del Ebro sin que haya nada de viento, absolutamente nada. Todos los molinos parados, ¡increíble!.
No está mal, dos pilotos en gol, con 54 km, otros 4 con más de 40 km, y 7 más con más de 20.

Íñigo Redín

Baigura 4 Junio 2006.Iñigo Redín

Escrito el 4th junio 2006 por AlasDeLeyre en Cronicas, LIGA NORTE

 

 

 Las previsiones eran buenas. Algo peores que el día anterior en cuanto a techos, pero mejores en cuanto a los vientos.

Se planteó, por consejo de los gurús de Bera, una bonita prueba, con una baliza en el aeródromo de Itxassou, en plena térmica, y gol en Bera de Bidasoa. Una manga de poco más de 33 km, siempre hacia el oeste. Muy bonita y, sobretodo, novedosa.

El despegue está muy peliagudillo. Mejor dicho, el despegue está bien, pero lo que está peliagudo es remontar.
Aunque, al poco de despegar casi todos los pilotos, el viento se pone graciosín, y empieza a tirar de sur. También tira de este, de vez en cuando.
Se dio la situación curiosa de que los pilotos más tardones (alguno subieron casi 2 horas más tarde que el resto), estaban parados en el despegue, sin poder despegar, por entrar el viento de sur, mientras que un montón de pilotos intentaban remontar en la cara norte del despegue, sin tener sotavento alguno.
Creo que a esto se le llama "flojo variable".

Tras más 90 minutos agónicos en la térmica del despegue, o alrededores, varios valientes consiguen trincar algo, y largarse hacia el start point: Xabi, Miguel, Iván, Federique…
¡Ah!, no, falsa alarma. no se atreven. Habrá que esperar una mejor ocasión.

Esta vez sí, Sebastien Begu se escapa el primero, y tras él salen Xabi, Miguel y Chus Blanco.tras ellos salen Robert y Ramón. Y, a por ellos, raudo y veloz, Akitxo.

A pesar de ir Xabi en cabeza, un error hizo que pasara de la baliza, y siguiera al sur, hacia el gol. Esto benefició a Miguel, que hizo el primero la baliza, seguido de Chus y Ramón.
Xabi, mientras, volvía contra el viento a hacer la baliza.

Todos los que hacen la baliza se tiran como posesos hacia las crestas que hay al oeste del Paso de Roland. De ahí sale el primero Chus, tras él Miguel y Sebastien. Todos a unos 1000 metros de altura.

Detrás de ellos Iván y Dani Tena. Iván tiene un punto bajo, y casi pincha cerca de la baliza.

Mientras, por detrás, muy por detrás, yo, último en el gol, consigo despegar. El despegue estaba muy mal, y había que despegar por la cresta, hacia el este. Sólo me llevaban 20 km de ventaja.

Todos siguen la misma ruta, la recta, con un ligero desvió hacia el sur, hacia Zugarramurdi, para coger la sierra que lleva directamente al gol. A pesar de que es un recorrido algo más largo que ir en línea recta, evitas ir por el llano, que no parece que de mucha confianza.

Miguel que va un poco más abierto y más alto que el resto, consigue adelantar a los primeros. Ramón le ve, y sale a su rueda. 
Robert, acostumbrado al llano, escoge la ruta rápida, e intenta ir por el llano, pero, finalmente tiene que recular e irse al sur, a la montaña.

Prácticamente se puede ir al gol haciendo termoladera. El tramo final de la prueba es muy fácil, y todos los pilotos (casi) consiguen llegar a gol. Quiero decir, todos los que habían llegado a esa zona.

Yo, mientras los primeros ya están en gol, a 20 km de mí, estoy trincando para hacer la baliza del aeródromo. Trinco una térmica muy gorda (puede que fuera un +2), que, creo, rompe la inversión, y me da unas maravillosas vistas, sobre la bruma, de la inversión del Pirineo, y del mar.

A pesar de su cagadilla en la baliza, Xabi consigue entrar tercero, por delante de Chus, a 10 segundos.
Después, Robert e Iván, que ha pisado para pillar al grupo.
A continuación hay 5 pilotos más, que aún están en las laderas. 
Yo, como he trincado mucho, me puedo permitir el lujo de ir recto hacia el gol, y, gracias al techo que he cogido en la baliza, me acerco a los pilotos que me preceden.

También hago el intento de ir recto al gol, a ver si pillo algo por el camino, en el llano, pero, con el rabo entre las piernas, y a punto de pinchar, me tengo que girar hacia la ladera (se ve muy bien en el track, en azul, en la imagen que acompaña estas líneas).

Al terminar la ladera había un collado, que daba paso al valle en donde está Bera. Por supuesto, los beratarras sabían que con la altura del collado llegaban al gol sin ningún problema. Unido esto a la falta de viento, en esa zona, que no creaba sotaventos.

Pero, eso sí, en cuanto pasabas, además de no caer, subías como un cohete. No habia viento porque la mole de La Rhune nos protege del mismo, provocando un buen pepino a sotavento. 
Al llegar a gol, más bajos, y sin protección d ela montaña, nos dimos cuenta del ventarrón de norte que había. Según los locales, nada normal. Pero, bueno, sin consecuencias.

 

Total, una manga muy bonita, con mucha gente en gol, y todos contentos. La recogida, bastante bien.

Yo, personalmente, bastante contento también, porque casi pincho junto al despegue. Y, se ve que tras echar mil juramentos, provoqué la térmica.A pesar de ir tan tarde y solo, pude llegar a gol, aunque fuera a 48 minutos del primero.

 

Pues nada, volveremos!!!

 

Íñigo Redín

Baigura 3 Junio 2006.Iñigo Redín

Escrito el 3rd junio 2006 por AlasDeLeyre en Cronicas, LIGA NORTE

 

Previsiones bastante decentes (como se puede ver en la rapelada del día). Según los pilotos locales, la mejor prueba posible, con esa pinta, era ir hacia el mar, para luego intentar volver con la brisa del mar, que entraría con cierta gracia.
Esto tenía un problema, acertar con el momento exacto de lanzar la prueba, ya que si se lanzaba demsiado pronto. no habría brisa para volver, y sí habría viento del este en contra. Si se hacía muy tarde, la brisa estaría ahí haciendo la pascua, e imposibilitando la ida hacia el oeste, hacia el mar.

Así que, la prueba fue: despegue, baliza en un laguillo, poco antes de St Pee sur Nivelle, a 20 km al oeste del despegue, y gol en el aterrizaje oficial. Nada menos que 40,1 km, que, para la zona, no es despreciable (estamos a 30 km del mar).

 

Nada más abrirse la manga, Akitxo y Miguel trincan pronto y se destacan.Iván, ya nervioso, sale tras ellos.
A continuación, Rodolfo, y con gran calma, Redín y Robert, que salen del despegue cuando los primeros ya están a 8 km.

A la altura de Itxassou, más o menos a mitad de camino, Miguel se pone en cabeza, siempre vigilado por Akitxo. Por detrás, Iván intenta darles alcance.

Las térmicas derivan mucho de Nordeste, llevándote siempre un poco más al sur de lo deseable. 
Los techos están bastante bien, más aún para la zona, unos 1800 m, que, teniendo en cuenta que el suelo está a unos 100 m (o menos), no está nada mal.

Iván tiene un punto bajo, y pincha muy pronto, dejando algo abierta la Liga Norte.Ve como el resto de pilotos pasa sobre su cabeza.

Miguel hace la baliza en solitario, muy destacado de Akitxo, y muchísimo más destacado de Rodolfo, Robert e Íñigo.

Miguel se cruza con Akitxo (uno va y el otro vuelve), a unos 3,5 km de la baliza, lo que le da a Miguel una ventaja de 7 km. No es moco de pavo. Pero la vuelta es complicadilla, ya que la brisa dle mar ha entrado, y ha hecho bajar los techos. Además, no ha entrado suave precisamente.

A muchos pilotos que estaban yendo, aún bajos, hacia la baliza, les pilla la brisa, y les para en seco, como si fuera un muro.

Mientras Akitxo, seguido de Rodolfo hace la baliza
Como mandan los cánones, vuelve arrastradísimo, pero viento en cola, y, tanto a Miguel como a él, eso les vale para ganar metros. Eso sí, aguantando algún que otro sotavento poco agradable.

Rodolfo pincha a la vuelta de la baliza, tras estar peleando contra el viento en una cantera (peleando quiere decir, yendo marcha a trás a veces).

Mientras, gran parte de la ventaja que tenía Miguel sobre Akitxo, se funde, al tener que buscarse la vida Miguel por el sur, recorriendo las crestas en busca de alguna ascendencia. Akitxo puede hacer la vuelta más recto, y por ello recorta terreno.

Íñigo y Robert hacen la baliza a la vez, y escogen diferentes caminos para la vuelta, eso sí, cada unno con el ojo en el otro.

En la cabeza, ahora es Akitxo quien tiene que dedicarse a subir un poco. Y lo consigue, ya que alcanza 1100 metros, que tal y como está el patio, no es nada desdeñable. Miguel, rascando lo indecible, se le escapa.

Por detrás, Íñigo pincha, y Robert, justo encima, muy bajo, remonta un unillo, girándolo y derivándolo hacia el gol.

Miguel, como poseído, se lanza a por la térmica de Itxassou (se las conoce todas), y alcanza ahí unos increíbles 650 metros (el suelo en esa zona es montañoso, si se puede decir así, y está a más de 300 metros). Pasa justo por donde ha aterrizado Iván, le saluda, y sigue hacia el gol.

La carrera se pone interesante, ya que a tan sólo 2 km de gol, los dos en cabeza, Akitxo y Miguel, se ponen a la par, haciendo muy emocionante el final. Sólo el segunderó marcó las diferencias entre ambos: 17 segundos a favor de Miguel, que había estado toda la prueba en cabeza.

Robert también se les ha acercado mucho, más aún teniendo en cuenta la enorme diferencia sobre ellos. Pero, finalmente, se queda a 2 km de gol.

 

Así que, una manga muy bonita, complicadilla, para la zona, y larga, para la zona.

Sólo 5 pilotos hicieron la baliza del lago, el resto, se quedó por el camino, unos pinchados por correr, y otros por tardar demasiado y pillarles la brisa del mar.

Una vez más, Akitxo 2º en una manga de Liga Norte. Algún día le llegará el turno…

 

Íñigo Redín

Arangoiti 1 Mayo 2006. Ibon Solana

Escrito el 1st mayo 2006 por AlasDeLeyre en Cronicas, LIGA NORTE

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PRIMERO DE MAYO

El Domingo volamos en Zenzano, una manga que fue corta para algunos que no pasamos de la primera baliza/start point en Ventas Blancas. Luego los que volvimos a subir al despegue disfrutamos con el típico vuelo de la tarde en Zenzano. Por la noche la ya típica parrillada. Vino, picoteo buen ambiente y txirrisklas. Todo tranquilito, ya que la cena oficial fue el sábado y algunos aún estaban convalecientes. No estuve el Sábado y me perdí el espectáculo, ¿veremos las fotos en la web?

La previsión para el Lunes anuncia sur flojo. En un principio se decide hacer la prueba en Zenzano, previendo que el valle tire bién y pueda con el sur, pero al final, gracias a una sabia decisión, se decide trasladar toda la troupe a Arangoiti. Unas cuantas llamadas y todos rumbo a Lumbier, una vez más.

Despegue sur de Arangoiti 14:30, el tiempo justo para meter las balizas y preparse. Por fin una prueba como a mí me gusta. Una baliza, Sabiñánigo, a 68 Km. El camino a hasta Jaca muy conocido ( la carretera, claro), así que nos podremos centrar sólo en volar y no nos torceremos el cuello de tanto mirar al gps.

La ventana se abre a las 14:30 y para no variar parece que el despegue se pone un poco fuerte a ratos, así que hay que despegar con cuidado. Salgo a las 15:10 el 'start point' está abierto (se abría a las 15:15) y la gente ya se va. Nada más salir la térmica está movida pero esto es lo habitual y es la peor de todo el vuelo. Luego las cosas se van suavizando.

Veo a la gente pillando por la ladera, aunque de forma desordenada. Los buitres pillan por fuera e incluso algún ala se hace la travesía bien abierto, sobre el bosque. La transición hasta el vertice sin problemas, girando todo lo que se pueda, algún punto bajo cerca de las piedras, pero se sale bién. Voy a mi aire, aunque ya se define un grupillo. Victor con el 'Sol' amarillo y una Nova blanca, (¿Rodolfo?) , Ongi también anda por aquí. De vez en cuando pasa una ala, pero estos vuelan en otra dimensión.

La ladera termina y hay que pensar cómo cruzar el valle que sube a Isaba. Abajo Sigües, pueblo que ya conozco y no quiero volver a visitar. Veo a la gente en Orba, intentando remontar pero no tira mucho. Victor y la vela blanca giran sobre el cordal cogiendo altura para el 'salto'. Yo estoy más abierto hacia el sur y empiezo a girar sobre una lomas peladas. No tira mucho, pero voy subiendo. Los que están sobre la cresta ya tienen altura y cruzan siguiendo mas o menos la linea de las crestas. Como estoy más abierto, decido cruzar sobre el pueblo, a ver si me manda algún regalo.

La transición sin más no tira pero tampoco me hundo. Llego bajo a la ladera de Orba, pero no se por qué, confio en remontar. Estoy bastante bajo, veo más lomas peladas, así que para allí voy.

Cero. Como no hay más me conformo con eso y me pongo a girar. Con la altura que tengo no puedo entretenerme a por algo mejor. Subo despacio. En cada giro veo a Victor y la vela blanca a la altura de la cresta, tampoco ganan mucha altura lo que me anima a seguir enganchando a mi termica. El cero se dispara y sube más en serio. Sigo girando y voy ganando la altúra del monte. Como tampoco la ladera parece que tira, yo sigo a lo mio y con la temica hasta que me pone a la altura de la sierra de Orba. Veo a Ongi, que llega y se pone a girar la misma térmica.

El Pirineo luce un montón. Se ven calles de nubes más al norte sobre el Pirineo. Por el valle, a la altura de la carretera a Jaca también se ve alguna nube aislada. Veo gente volando por el valle, pero no suben mucho, así que decido ir por el monte. Planeo hasta el final de la sierra y ahí encuentro otra térmica floja que con la deriva me lleva hacia el monte así que aguanto hasta el final. Se ha formado una nube que hace que la transción hasta llegar a las sierra de atrás sea un paseo. Ahora estoy sólo. No tengo radio y casi no distingo los parapentes que giran en el valle a la altura de la carretera así que me centro en girar todo lo que encuentro.

La sierra funciona bién, muy flojo pero constante y el techo a 2300 un par de veces. En uno de los puntos bajos, mientras intento remontar veo una Boomerang que viene del valle (Redin) pero llega bajo y aterriza cerca de Binies, mientras yo me engancho a otro cero, esperando que se dispare. Durante el resto de vuelo no veo a nadie más, aunque luego me debí cruzar con un ala, pero claro, entre la miopia y lo bonito del paisaje no me enteré.

Aterrizo cerca de Ascara, un pueblo entre Santa Cilia y Jaca. Tenía Jaca ya a la vista y me da pena no poder llegar imaginando que al menos un par habrían llegado a Sabiñánigo. Luego me entero que no. Soy el último en aterrizar y el que más se ha acercado a gol. Han sido 43 Km a una velocidad media de 28 Km/h. No es un vuelo de record (para eso ya está Redín, que los bate todos!) pero ha sido trabajado y he disfrutado sobre todo el tramo de Orba al aterrizaje, con unas condiciones muy tranquilas y un paisaje espectácultar. !Lastima de fotos!
Gracias a Ainhoa, Akitxo e Ivan por la recogida.

Ibon

 

Ribafrecha 30 Abril 2006.Mack

Escrito el 30th abril 2006 por AlasDeLeyre en Cronicas, LIGA NORTE

 

 Los 4 mejores

Es dificil escribir la crónica sobre la manga de Ribafrecha sin mencionar las mangas de Ribafrecha. Gracias a Robert un año más, pudimos saborear carne, vino, música, fuego, striptis y temperaturas de 1ºC con sensaciones térmicas de 35º C. Esta vez fueron 2 mangas nocturnas y una de vuelo cada cual más intensa y reñida.

Dejando los detalles morbosos y centrándonos en esta última nos encontramos en el despegue Norte de Zenzano a eso de 14:00 con algo de resaca nuestro buen amigo madrileño Juan Carlos hace los honores y como fusible nos informa de 15km/h de NO a 1300, además parece que hay buena actividad así que se plantea una prueba de 43 km por el valle con el viento en cola la mayor parte del recorrido. Destino Aldenueva del Ebro cerca para algunos y lejos para otros.

Se abre la ventana y enseguida  se llena el cielo de parapentes. Se remonta con facilidad pues tira todo. Así los pilotos cogen confianza  y se dirigen  a la primera baliza a 4 km del despegue (Ventas Blancas) con el viento ligeramente de lado. Parecía que iba a funcionar pero cuesta algo más de la cuenta y muchos pilotos se quedan bajos en esta zona obligándoles a tomar tierra con apenas 7-8km recorridos. Punto negro del día que no fue tan malo pues su proximidad con el despegue les permite desquitarse a los pinchados más tarde  con una fantástica restitución.

Algunos consiguen pasar esta zona descendente y se dirigen hacia la siguiente baliza (Tutelilla). El techo apenas a 1600mts y las térmicas más bien flojas y tumbadas obligan a poner todos los sentidos y la máxima concentración en el pilotaje. Al final Iván se hace con la prueba quedando a 3,7km del gol, segundo Ramón con 26km seguido muy de cerca por Akitzo.

Aprovecho esta oportunidad para darle las gracias en nombre de la Organización de la Liga Norte a Robert, Gema, Elena, Raquel, Marta, Ainhoa, Trini y demás personas que contribuyeron al  buen desarrollo de las mangas con su ayuda desinteresada.

 

 

 

Mack